Roberto Gargarella y Vicente Battista

Aciertos, errores y asignaturas pendientes

Martes 31 de Enero de 2012
Con visiones antagónicas del significado del kirchnerismo, Roberto Gargarella y Vicente Battista, intelectuales de Plataforma 2012 y Carta abierta, respectivamente, responden a las mismas preguntas. Cómo ven al país, al Gobierno, la influencia del debate intelectual.

Incluso asentados en posiciones ideológicas similares –vulgarmente reducidas en el término “progresista”–, pareciera que hablan de dos países distintos. O de dos gobiernos diferentes. O de dos eras que nada tienen que ver una con la otra. En realidad, quizá aunados bajo un proyecto de país similar –según reconocen integrantes de ambos grupos intelectuales–, unos consideran que el kirchnerismo ha llevado adelante y ha cumplido con los puntos básicos del plan soñado e inimaginable algún tiempo atrás; los otros, más bien lo contrario.

Si Carta Abierta, aún señalando algunas “asignaturas pendientes”, enfatiza los aciertos del proceso iniciado en 2003, Plataforma 2012, cuyo flamante origen reivindica la necesidad de “recuperar el pensamiento crítico”, del que, creen, carecen los pensadores cercanos al oficialismo, resalta, desde una postura cercana a los derechos humanos, los defectos y las falencias.

Las respuestas de Vicente Battista, de Carta Abierta, y de Roberto Gargarella, integrante y fundador de Plataforma (pero que se expresa a título personal, aclaró), a las mismas preguntas formuladas por Política Argentina coadyuvan a comprender las visiones casi antagónicas que ambos poseen respecto al kirchnerismo.


Vicente Battista: “Hay que hablar de asignaturas pendientes y no de errores”

-¿Ha producido transformaciones estructurales este Gobierno? ¿Cuáles?
-Hay numerosísimas transformaciones. Deberíamos hablar del rompimiento con el FMI, de la Ley de Radiodifusión y del matrimonio igualitario, sin olvidar la Asignación Universal por Hijo. Podríamos hablar del cierre definitivo de las AFJP, con el consiguiente recupero de ANSES y todo lo que eso significa para los jubilados del país. Es preciso recordar la política de derechos humanos que se puso en marcha, una política que incluye juicio y castigo para todos los responsables de torturas, crímenes, desapariciones y robos de bebés durante la última dictadura cívico-militar.

-¿Cuáles son sus principales defectos?
-En el campo en el que yo me muevo, podría objetar ciertos baches a la hora de comunicar. En algunos casos optando por un silencio que le juega en contra al gobierno. Pienso en, por ejemplo, el tema megaminería y el irresuelto conflicto con los pueblos originarios.

-¿Se puede hablar de “asignaturas pendientes” o son, simplemente, errores?
-Cuando se habla de error se está hablando de una falla cometida sobre algo que se ha llevado a cabo. Si precisamente indicamos que hay cosas que aún no se han tratado, creo que tendríamos que hablar de asignaturas pendientes y no de errores.

-¿El debate intelectual puede culminar con algún tipo de conclusión o producción conjunta?
-Por supuesto. Hay que hacer lo posible para que ese debate finalmente se lleve a cabo. Me refiero, claro está, a un debate en el que participen integrantes de Plataforma 2012, de Argumentos y de Carta Abierta. Como bien se sabe, las tres agrupaciones, salvo algunas mínimas excepciones, están constituidas por artistas e intelectuales que responden al pensamiento de izquierda.

-¿Cómo puede influir el debate intelectual en la realidad política y cotidiana concreta?
Tal vez bastante menos de lo que honestamente se piensa. Eso, sin embargo, no es una razón para postergar el debate: aunque sea una mínima contribución siempre será mejor que nada.

-En un reciente debate en TN, usted comparó en algunos aspectos a Plataforma 2012 con Aurora. ¿Las críticas de unos y otros son similares?
Recuerdo haber dicho que me preocupaba que gente afín al pensamiento de izquierda tuviera algunos puntos de coincidencia con el grupo Aurora, formado por gente de derecha y/o liberal, que hoy por hoy es casi lo mismo. Pero esa fue una preocupación que de algún modo en reuniones posteriores ya ha sido resuelta; de ahí que insista en materializar el prometido debate.


Roberto Gargarella: “La instalación de la mentira es inaceptable y marca un perfil fuerte del kirchnerismo”

-¿Ha producido transformaciones estructurales este Gobierno? ¿Cuáles?
-Creo que el país ha seguido, junto con la mayoría de los países latinoamericanos, un derrotero que en los últimos años podría sintetizarse del siguiente modo: período de sustitución de importaciones y estatización de la economía (proceso marcado en la Argentina por la llegada del peronismo); crisis del modelo sustitutivo (post-peronismo); privatizaciones y ajuste estructural (de la dictadura al menemismo). Entiendo que en los últimos años se ha ingresado en un nuevo proceso de cambio estructural, siempre similar al que se da en otros países de la región, y que ha estado marcado por el redireccionamiento de la base productiva, que se ha orientado hacia una economía extractivista, en donde el Estado aparece asociado a grandes corporaciones con las que negocia (muchas veces de un modo inconstitucional e injusto, y ocasionalmente, en países como el nuestro, de modo muy oscuro) la explotación de los recursos naturales. En la Argentina, este último proceso ha venido de la mano del kirchnerismo, y ésta me parece que es la gran reforma estructural de la era.

-¿Cuáles son sus principales defectos?
-Apuntaría dos importantes. Uno, el de convertir a la mentira en moneda pública de cambio corriente. El caso del INDEC sólo metaforiza este hecho: la certeza, compartida por toda la sociedad de que todas las cifras públicas sobre inflación, pobreza, desempleo, desigualdad, son pura mentira. Ello es gravísimo, y acarrea consecuencias públicas trágicas, que lamentablemente muchos comentaristas minimizan o no destacan con la importancia que el hecho tiene. En todo caso, insisto, la cuestión INDEC sólo ilustra de un modo caricaturesco un hecho extendido en todas las áreas de la vida política: se inauguran obras que ya se han inaugurado; se anuncia la finalización de trabajos que han apenas comenzado y que no se terminarán nunca; etc. La instalación de la mentira en el centro de la escena pública es algo inaceptable, y marca un perfil fuerte del kirchnerismo: todos saben que el rey está desnudo, pero el kirchnerismo y sus voceros siguen elogiando los hermosísimos trajes del rey. Luego, mencionaría la centralización máxima de la autoridad política-económica, que ha venido de la mano de una negación del diálogo público; relaciones verticales y de dominación sobre la ciudadanía (llamada a consentir y aplaudir, pero nunca a cuestionar o matizar la voz gubernamental); decisiones tomadas en círculos ínfimos, sin consulta alguna al pueblo o a equipos técnicos independientes (algo que sería visto por el gobierno como un gesto directamente ofensivo); un darle la espalda por completo a los partidos políticos, frente a los cuales se prefiere el contacto directo con las burocracias sindicales y empresariales. Este segundo defecto es el que explica una de las peores consecuencias del kirchnerismo, que deriva del muy preocupante marco de alianzas que ha establecido, con la más cruda derecha provincial; lo peor del peronismo bonaerense; y las más repudiables cúpulas empresariales y sindicales.

-¿Se puede hablar de “asignaturas pendientes” o son, simplemente, errores?
-Por supuesto que hay errores y también asignaturas pendientes. ¿Cómo puede ser que haya habido semejante apuro para convertir en ley al terrorífico e innecesario engendro de la ley antiterrorista, y no para darle fuerza de ley a la “Asignación Universal”? ¿Qué nos dice el hecho de que la principal marca del nuevo gobierno de Cristina sea la ley antiterrorista sacada a los empellones, y no una ley de protección universal a los que están peor?

-¿El debate intelectual puede culminar con algún tipo de conclusión o producción conjunta?
-Seguro que hay vínculos viejos y robustos que unen a buena parte de la comunidad intelectual. Es cierto también que hace ya largos años que se han producido ciertas rupturas y heridas dolorosas, que van a tardar en cerrarse. Supongo y espero, de todos modos, que tal reencuentro podrá ocurrir en el mediano plazo, sin mayores inconvenientes.

-¿Cómo puede influir el debate intelectual en la realidad política y cotidiana concreta?
-Creo que influye muy indirectamente, impactando sobre formadores de opinión que contribuyen a generar un clima de época. De todas maneras, creo que los apoyos y los retraimientos populares más fuertes, de la ciudadanía hacia un cierto gobierno, se deben a otras cuestiones, no directamente relacionadas con el “discurso de los intelectuales.”

-En un reciente debate en TN Vicente Battista comparó en algunos aspectos a Plataforma 2012 con Aurora. ¿En qué se diferencian las críticas que realizan al Gobierno?
-Bueno, prefiero no contestar esa provocación, porque en ese caso me inclinaría por señalar que encuentro más parecidos entre la claque de Gerardo Sofovich y Carta Abierta, que entre Plataforma y Aurora.
Fuente: Política Argentina Autor: Natán Skigin

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